{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"cybor","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/cybor\/","title":"La compra de la Rep\u00fablica - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Etzi9dz0k5\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/la-compra-de-la-republica\/\">La compra de la Rep\u00fablica<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/la-compra-de-la-republica\/embed\/#?secret=Etzi9dz0k5\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abLa compra de la Rep\u00fablica\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"Etzi9dz0k5\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"En este mes he comprado una Rep\u00fablica. Capricho costoso que no tendr\u00e1 continuaciones. Era un deseo que ten\u00eda desde hace mucho tiempo y del que he querido librarme. Me imaginaba que eso de ser el amo de un pa\u00eds daba m\u00e1s gusto. La ocasi\u00f3n era buena y el negocio qued\u00f3 concluido en pocos d\u00edas. Al presidente le llegaba el agua hasta el cuello: su ministerio, compuesto por paniaguados1 suyos, estaba en peligro. Las arcas de la Rep\u00fablica estaban vac\u00edas; imponer nuevos impuestos hubiera sido la se\u00f1al para el derrocamiento de todo el clan que asum\u00eda el poder, tal vez de una revoluci\u00f3n. Ya hab\u00eda un general que armaba bandas de rebeldes y promet\u00eda cargos y empleos al primero que llegaba. Un agente norteamericano que estaba all\u00ed me advirti\u00f3. El ministro de Hacienda corri\u00f3 a Nueva York: en cuatro d\u00edas nos pusimos de acuerdo. Anticip\u00e9 algunos millones de d\u00f3lares a la Rep\u00fablica y adem\u00e1s asign\u00e9 al presidente, a todos los ministros y a sus secretarios unos estipendios dobles que los que recib\u00edan del Estado. Me han dado en prenda -sin que lo sepa el pueblo- las aduanas y los monopolios. Adem\u00e1s, el presidente y los ministros han firmado un convenio secreto que, pr\u00e1cticamente, me da el control sobre toda la vida de la Rep\u00fablica. Aunque yo parezca, cuando voy all\u00ed, un simple hu\u00e9sped de paso, soy, en realidad, el amo casi absoluto del pa\u00eds. En estos d\u00edas he tenido que dar una nueva subvenci\u00f3n, bastante fuerte, para la renovaci\u00f3n del material del ej\u00e9rcito y me he asegurado, a cambio de ello, nuevos privilegios. El espect\u00e1culo, para m\u00ed, es bastante divertido. Las c\u00e1maras contin\u00faan legislando, en apariencia libremente; los ciudadanos siguen imagin\u00e1ndose que la Rep\u00fablica es aut\u00f3noma e independiente y que de su voluntad depende el curso de los acontecimientos. No saben que todo lo que ellos creen poseer -vida, bienes, derechos civiles- penden, en \u00faltima instancia, de un extranjero desconocido para ellos, es decir, de m\u00ed. Ma\u00f1ana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constituci\u00f3n, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsi\u00f3n de los inmigrantes. Podr\u00eda, si quisiese, revelar los acuerdos secretos de la camarilla ahora dominante y derribar con ello al Gobierno, desde el presidente hasta el \u00faltimo secretario. No me ser\u00eda imposible empujar al pa\u00eds que tengo en mis manos a declarar la guerra a una de las rep\u00fablicas lim\u00edtrofes. Este poder oculto, pero ilimitado, me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todas las molestias y servidumbre de la comedia pol\u00edtica es una fatiga tremenda; pero ser el titiritero que, tras el tel\u00f3n, puede solazarse tirando de los hilos de los fantoches obedientes a sus movimientos es un oficio voluptuoso. Mi desprecio por los hombres encuentra aqu\u00ed un sabroso alimento y miles de confirmaciones. Yo no soy m\u00e1s que el rey de inc\u00f3gnito de una peque\u00f1a Rep\u00fablica en desorden, pero la facilidad con que he conseguido adue\u00f1\u00e1rmela y el evidente inter\u00e9s de todos los enterados en conservar el secreto, me hace pensar que otras naciones, y bastante m\u00e1s grandes e importantes que mi Rep\u00fablica, viven, sin darse cuenta, bajo una an\u00e1loga dependencia de misteriosos soberanos extranjeros. Siendo necesario mucho m\u00e1s dinero para su adquisici\u00f3n, se tratar\u00e1, en vez de un solo due\u00f1o, como en mi caso, de un trust, de un sindicato de negocios, de un grupo restringido de capitalistas o de banqueros. Pero tengo fundadas sospechas de que otros pa\u00edses son efectivamente gobernados por peque\u00f1os comit\u00e9s de reyes invisibles, conocidos solamente por sus hombres de confianza, que contin\u00faan representando con naturalidad el papel de jefes leg\u00edtimos. Paniaguado: El que est\u00e1 protegido por una persona y es excesivamente favorecido por ella."}