{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"Eizan","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/eizan\/","title":"Gilisoluciones para salir de la crisis - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Jlf7yGTI5N\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/gilisoluciones-para-salir-de-la-crisis\/\">Gilisoluciones para salir de la crisis<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/gilisoluciones-para-salir-de-la-crisis\/embed\/#?secret=Jlf7yGTI5N\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abGilisoluciones para salir de la crisis\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"Jlf7yGTI5N\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Hace poco puso Huanho uno de Reverte, yo pongo el de este domingo que creo que merece la pena. Aunque no llegue al nivel de aquel. GILISOLUCIONES PARA SALIR DE LA CRISIS. Por Arturo P\u00e9rez-reverte. El diccionario de la Real define la palabra gilipollas como tonto, o lelo. Es buena definici\u00f3n, pero a mi juicio le falta un matiz. Yo lo definir\u00eda como tonto, lelo, con un punto de pretenciosidad o alegre estupidez. Esa distinci\u00f3n es importante, a mi juicio. Pongo un ejemplo casual como la vida misma: no es igual, como dir\u00edan en mi tierra, un tonto a secas que un tontolpijo. El tonto es tonto, y no da m\u00e1s de s\u00ed. En Arag\u00f3n, verbigracia, el tontolhaba no es m\u00e1s que un cenutrio elemental, querido Watson. Un tonto de infanter\u00eda. Sin embargo, en Cartagena o Murcia el tontolpijo es un tonto con maneras de otra cosa. Un tonto ligeramente cualificado, o con \u00ednfulas de ello. Entre uno y otro podr\u00edamos situar tambi\u00e9n al tontolculo y al tontolnabo, que son especies intermedias pero m\u00e1s bien bajunas. Tirando a cutre, vamos. La joya de la corona, sin discusi\u00f3n, es el tontolpijo. \u00c9se se sit\u00faa por m\u00e9rito propio en la parte alta del escalaf\u00f3n. En esencia, el tontolpijo es un tonto que suele d\u00e1rselas de listo. Que no se entera de lo tonto que es, y encima se cree divino de la muerte. Un capull\u00edn puesto de perfil, o sea. Sabidillo y frivol\u00f3n al mismo tiempo, con pujos de cantama\u00f1anas. Un tonto al que a menudo podr\u00edamos definir como pol\u00edticamente correcto. O sea: un gilipollas. Toda esta amena reflexi\u00f3n filol\u00f3gica proviene de la lectura de los suplementos dominicales y revistas de hace un par de semanas. Estaba en ello cuando me top\u00e9 con algunos reportajes que coincid\u00edan en materia: consejos para las familias a la hora de plantearse la cocina en tiempos de crisis. En vista de la que va a caer, era la idea, hay que apretarse el cintur\u00f3n, renunciar a caprichos gastron\u00f3micos y buscar men\u00fas dom\u00e9sticos baratos y sencillitos, poco gravosos para el bolsillo. Para echar una mano a las econom\u00edas familiares, esos reportajes coincid\u00edan en proponer platos adecuados para tiempos de incertidumbre como los que tenemos encima. Cositas sencillas, vamos. De diario. Para ir tirando. Una receta de pescado, por ejemplo, suger\u00eda c\u00f3mo lograr el sabor de la vieira, que es cara, con productos m\u00e1s accesibles: 150 gramos de merluza, 150 de rape, 150 de congrio y 150 de mero. Tal cual. Todo eso puesto dentro de conchas de vieira, por aquello de que comemos tanto con los ojos como con la boca. Frente a este delicioso modo de hacer frente al despilfarro dom\u00e9stico, el consejo de otra revista para remontar la crisis con el est\u00f3mago lleno y sin complejos tampoco ten\u00eda desperdicio: tosta de h\u00edgado de raya. Procurando, eso s\u00ed, que las cebolletas est\u00e9n limpias y picadas muy finas y que las rebanadas de pan sean el doble de largas que de anchas \u2013despu\u00e9s de todo, la miseria no est\u00e1 re\u00f1ida con la est\u00e9tica\u2013, y que el aceite, a ser posible, sea de oliva virgen. La calidad y el amor a los suyos, oiga, aconsejan ese peque\u00f1o sacrificio. Al final, lo simple aburre, y lo barato siempre sale caro. Dicen. Ah\u00ed van otras sugerencias \u2013divertidas, es el inevitable adjetivo\u2013 para jalar en condiciones sin que la econom\u00eda familiar se resienta mucho: mero con cusc\u00fas, pechugas en escabeche de M\u00f3dena, cerdo relleno de grumelos, sardina pertrechada con vinagreta de tomate en caliente. Etc\u00e9tera. Por supuesto, los procedimientos cuentan. Nada de despachar el g\u00e9nero con vuelta y vuelta y un sofrito guarro de tomate enlatado, o recurrir a la ordinariez de pasta, garbanzos, arroz, pur\u00e9, acelgas o tortilla de patatas. La palabra crisis, el estar tieso como la mojama, no pueden ser pretextos para la vulgaridad a la hora de ponerse a la mesa. Nunca en Espa\u00f1a, por Dios. Un simple mejill\u00f3n hervido con chorro de lim\u00f3n es intolerable por mucho que se desplome la bolsa. Lo importante es a\u00f1adir tabasco a la cebolla y el tomate sin olvidar tomillo, perejil y laurel, todo bien picadito. Y en cuanto rompa a hervir el huevo, rectificar el punto de saz\u00f3n e incorporar los mejillones. Por supuesto, dando un hervor al conjunto. As\u00ed que ya lo saben. No hay crisis incompatible con un est\u00f3mago lleno, ni con el glamour de una mesa que firmar\u00edan Arzac o Ferr\u00e1n Adri\u00e0. Con talento y buen ojo, todo es posible en Granada. La se\u00f1ora o el caballero llegan a casa, por ejemplo, despu\u00e9s de pasar la ma\u00f1ana en la cola del paro o busc\u00e1ndose la vida con su navaja en una esquina, y con una simple lata de berberechos y los consejos de cualquier revista pueden despertar la admiraci\u00f3n de su familia, y de paso subirse unos puntos la autoestima, cocinando, sin ir m\u00e1s lejos, unas almejas deconstruidas al aroma de esturi\u00f3n con cebollas glaseadas a la rote\u00f1a con guarnici\u00f3n de arroz de Calasparra travestido a lo salvaje del Orinoco. Por lo menos. As\u00ed que, por mucha crisis que haya o vaya a haber \u2013adem\u00e1s, el Gobierno ya prepara eficaces medidas para cuando la crisis pase y sigamos siendo el pasmo de Europa\u2013, no se disminuya, amigo. Igual hay quien lo llama gilipollas. O si es de Murcia, tontolpijo. Pero tranquilo. Si los perros ladran, es que cabalgamos. Coma usted barato, original y caliente. Sobre todo, divertido. Fashion. Y r\u00edase la gente."}