{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"mesUx","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/mesux\/","title":"Entrevista de trabajo - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Ou91B4j5HB\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/entrevista-de-trabajo\/\">Entrevista de trabajo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/entrevista-de-trabajo\/embed\/#?secret=Ou91B4j5HB\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEntrevista de trabajo\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"Ou91B4j5HB\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Un d\u00eda cualquiera de la semana a mitad de la siesta me suena el tel\u00e9fono. Una voz desconocida al otro lado de la l\u00ednea pregunta por mi nombre, tras la pregunta respondo que era yo. -Fantuzzi Iberia. Afirma el desconocido. -Le llamo para concertar una entrevista de trabajo. Apresurado, con la vista borrosa, y sin saber realmente si era por la ma\u00f1ana o por la tarde mi despertar de la siesta, busco un boli, un papel, y tomo nota. Viernes 28, a las 16:00 de la tarde. Junto a estos datos el nombre, la calle, y el recuerdo de alguien interesado que ha tenido que hacer un gran esfuerzo por buscarme un hueco a las cuatro de la tarde. Y encima viernes. -Algo me dice que es un buen trabajo, que esta vez he tenido suerte. Durante toda la semana mis esperanzas se apoyan en este viernes. Una gran empresa, un trabajo que me gusta. Qu\u00e9 m\u00e1s se puede pedir. \u00bfUn buen sueldo? Como si de una carrera con mi propia sombra se tratase salgo pitando del trabajo. Como en casa un plato de macarrones que me ha sentado igual que si me hubiese comido un saco de piedras. Una duchita r\u00e1pida, bien vestido y, a pesar de que me ha tocado suprimir la siesta por la entrevista salgo algo ilusionado. Tras varios Kil\u00f3metros y un par de eses en la carretera a causa del sue\u00f1o que ten\u00eda, llego a una mezcla de pol\u00edgono industrial y pueblo. Si es que hoy en d\u00eda construyen en cualquier sitio&#8230; Primera rotonda a la izquierda, tres calles y a la derecha. Un cartel en la fachada de una nave industrial anuncia el nombre de la calle. Carrer de Chermanels. Me quedo con el detalle de que yo lo hab\u00eda anotado con -G- y bastante sorprendido de haber encontrado el lugar tan r\u00e1pidamente, a pesar de que el plano de Google Maps y las callejuelas del pueblo no coincid\u00edan para nada. Tres manzanas industriales m\u00e1s abajo y el cegador letrero de Fantuzzi Iberia resplandec\u00eda bajo el sol de la tarde. A un lateral, una enorme puerta de metal color azul oscuro ocupaba el centro de la fachada junto con algunas ventanas puestas al azar y varios aires acondicionados. La puertecilla de entrada formaba parte del imponente port\u00f3n de metal. En el centro, a la altura de mi cabeza, pod\u00eda verse la mirilla. El timbre a mi derecha estaba instalado en la hormigonada fachada. Pasaron escasos segundos despu\u00e9s de haber pulsado el desgastado timbre. Unos pasos. El sonido met\u00e1lico de la cerradura, y tras la puerta, un hombre de unos treintaytantos a\u00f1os de edad, de aspecto descuidado, con un polo de color azul celeste que pretend\u00eda hacer memoria para recordar mi nombre. A lo que yo me adelanto afirm\u00e1ndole el suyo y seguidamente le digo el m\u00edo. Me invita a que pase. La nave, un almac\u00e9n ocupado por algunas cajas de cart\u00f3n y algo de ropa de trabajo amontonada resultaba bastante vac\u00eda. Cruzo el almac\u00e9n siguiendo a mi entrevistador hasta una peque\u00f1a oficina. Varios p\u00f3ster y alg\u00fan calendario colgaban de la pared con fotograf\u00edas de los logros de la empresa. Una pizarra repleta de jerogl\u00edficos y de nuevo otra invitaci\u00f3n, pero esta vez para que tome asiento. Comienza mi entrevista. En la mesa dos calendarios m\u00e1s, uno lleno de apuntes y garabatos y otro de los t\u00edpicos triangulares. Un port\u00e1til, y frente a mi el entrevistador buscando alg\u00fan documento, al parecer de infojobs, que le sirva de chuleta para recordar algo de mi experiencia laboral. Unos segundos bastaron para poder intercambiar las primeras palabras. La experiencia laboral que ten\u00eda le serv\u00eda perfectamente para que yo encajase en el prototipo de persona que buscaba esta empresa. Sin embargo esto venia a ser poco alentador. Con cierto descaro mi entrevistador comienza a quitarle prestigio a la empresa de donde vengo. Criticando nuestra forma de trabajo y el tipo de gente que hay en ella. Yo acostado en la silla de la oficina, estaba abierto a todo tipo de discusi\u00f3n, y por lo tanto no hice m\u00e1s que entrar en su juego. Formas de trabajo, formaci\u00f3n, entrevistador y entrevistado choc\u00e1bamos una y otra vez. Hasta que finalmente cansado de tener una conversaci\u00f3n absurda le ped\u00ed que me dijese la condiciones de trabajo que ofrec\u00eda su flamante empresa en auge. Una y otra vez escuch\u00e9 lo de &quot;aqu\u00ed hay muy buen rollo&quot;. Con ese buen rollo repetido en varias ocasiones todo me hac\u00eda pensar que hab\u00eda algo que no encajaba en lo que me ten\u00edan que ofrecer: No pagar las horas extras con la condici\u00f3n de que algunos d\u00edas iba a terminar antes. Y nuevamente a\u00f1ade que todo es muy diferente a la empresa de donde vengo. Ni tanto, pens\u00e9 yo. S\u00f3lo era cuesti\u00f3n de tiempo esperar la primera falta de respeto en una empresa tan &quot;seria&quot;. El intento de impresionarme dici\u00e9ndome que trabajan con ordenadores port\u00e1tiles, cosa que no hace inquietarme lo m\u00e1s m\u00ednimo porque en la era de la inform\u00e1tica lo raro ser\u00eda no llevar ninguno. Interrupciones telef\u00f3nicas a lo largo de la entrevista. Minutos de espera hasta que finalice la llamada. Pago de dietas de 3 euros. Viajar por toda Espa\u00f1a sin incentivar una sola hora extra&#8230; Nada era lo que parec\u00eda, mis ilusiones comenzaron a desvanecerse hasta el punto de sentirme indignado. Esta empresa era como las dem\u00e1s. Necesitaban gente que se dejase enga\u00f1ar bajo un prestigioso nombre y no estaba dispuesto a eso. Como si no hubiese sido suficiente la humillaci\u00f3n de tener que saber las condiciones que ofrec\u00edan. Lleg\u00f3 la pregunta que casi me hace saltar de la silla. \u00bfPor cuanto estar\u00edas dispuesto a trabajar con nosotros? Esper\u00e9 a que me lo volviese a preguntar. Una mueca de incredulidad se hizo presente en mi rostro. Insistente el entrevistador se digno a dar explicaciones del porqu\u00e9 de la pregunta. &lt;&lt;-Estamos intentado valorar por cuanto est\u00e1is dispuestos a trabajar. Mire, tengo aqu\u00ed un mont\u00f3n de curr\u00edculum y todos me han dicho un precio. No es por nada, se lo aseguro.&gt;&gt; Entramos en el debate de que yo hab\u00eda venido por una oferta de trabajo. Le expliqu\u00e9 que si fuese aut\u00f3nomo le dir\u00eda un precio.. pero que en este caso era un futuro empleado y no me parec\u00eda correcto. Calcul\u00e9 mentalmente las condiciones que ten\u00eda actualmente. El sueldo base, las pagas. Todo. Si quer\u00e9is que trabaje con vosotros m\u00e1s de 1300 \u20ac al mes tienen que cargarse en mi cuenta todos los meses.-Le dije. Pude ver una sonrisa maliciosa en la cara de la persona que ten\u00eda en frente de mi. El del polo color azul celeste, de aspecto descuidado anot\u00f3 en la hoja de mi curr\u00edculum que yo ped\u00eda 1200 \u20ac. Levant\u00f3 la mirada y me dijo. -No creo que te llamen pero es que si pongo m\u00e1s se van a re\u00edr. Eres el que m\u00e1s a pedido y acaba de venir un compa\u00f1ero tuyo de trabajo que a pedido menos. -Me parec\u00eda absurda la pregunta del precio. -Le dije, mientras me levantaba de la silla buscando la puerta de salida y as\u00ed el final de una humillante entrevista.","thumbnail_url":"http:\/\/img250.imageshack.us\/img250\/1717\/pantallazobu0.th.png"}