{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"cybor","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/cybor\/","title":"El que mueve las piernas mueve... - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"s0fmcYXSHI\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/el-que-mueve-las-piernas-mueve\/\">El que mueve las piernas mueve&#8230;<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/el-que-mueve-las-piernas-mueve\/embed\/#?secret=s0fmcYXSHI\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl que mueve las piernas mueve&#8230;\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"s0fmcYXSHI\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"15 de septiembre de 2009.- \u00daltimamente la conversaci\u00f3n del d\u00eda es: &#8216;\u00bfHas vuelto ya de vacaciones?&#8217; o &#8216;\u00bfte queda alg\u00fan d\u00eda m\u00e1s?&#8217; Y la contestaci\u00f3n general, sea la que sea, est\u00e1 rodeada de una intensa tristeza vital. Hay que volver a trabajar y, con ello, a la rutina. Como hemos comentado en blogs previos, los problemas de deseo sexual, tanto del hombre como de la mujer, son cada vez m\u00e1s frecuentes o, por lo menos, cada vez la gente consulta m\u00e1s. De las diferentes formas de disfunci\u00f3n sexual en la mujer, el problema m\u00e1s frecuente con diferencia es el llamado &#8216;deseo sexual hipoactivo&#8217;. En la fisiolog\u00eda sexual de la mujer, que sin duda es m\u00e1s compleja que la del hombre, es dif\u00edcil saber con exactitud qu\u00e9 afecta al deseo sexual, y no parece ser efecto de una sola cosa. En el hombre sabemos que la testosterona juega un papel crucial y en un gran n\u00famero de pacientes, ante el s\u00edntoma &#8216;poca libido&#8217;, cuando midamos sus niveles de esta hormona, nos daremos cuenta de que no son los adecuados. Adem\u00e1s de los diferentes diagn\u00f3sticos diferenciales, pruebas complementarias y opciones de tratamiento que disponemos en ambas situaciones, no debemos olvidar el posible efecto beneficioso de las &#8216;cosas sencillas&#8217; y los cambios en el estilo de vida, que por otro lado, tanto nos cuestan. Parece que diversos estudios se\u00f1alan que 15 \u00f3 20 minutos de ejercicio moderado pueden aumentar considerablemente la producci\u00f3n de testosterona en el organismo, mientras que uno prolongado como un marat\u00f3n puede reducirlo. Claramente, los cambios propiciados por el ejercicio pueden afectar el inter\u00e9s por las relaciones sexuales. Un estudio entre 250 hombres y mujeres realizado en la Universidad de California revel\u00f3 que aquellas personas que realizan ejercicio f\u00edsico un promedio 40 minutos diarios tienen el doble de actividad sexual y aproximadamente el doble de deseo sexual que aquellas personas que dedican 20 minutos diarios a ejercitarse en disciplinas como caminar, correr, nataci\u00f3n, tenis, ciclismo y ejercicios con pesas y ya no digamos en comparaci\u00f3n con los que llevan vida totalmente sedentaria. Y c\u00f3mo no, qu\u00e9 decir del famoso estr\u00e9s que tanto nos persigue y con la vuelta al trabajo m\u00e1s. Este elemento juega un papel central y afecta de manera clara al deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. El estr\u00e9s que afecta a la libido tiene su origen en la depresi\u00f3n, ansiedad, sensaci\u00f3n de culpabilidad o en las preocupaciones de una persona sobre su propia imagen, tanto intelectual como corporal. El estr\u00e9s grave o prolongado reduce la producci\u00f3n de testosterona. Esto puede explicar por qu\u00e9 muchas personas experimentan un descenso del deseo sexual cuando est\u00e1n bajo sus efectos y, por el contrario, un aumento del mismo con ejercicio regular para conseguir eliminarlo. Por lo tanto, un buen remedio &#8216;natural&#8217; para combatir este tipo de problemas es proponernos a hacer ejercicio f\u00edsico con regularidad. Adem\u00e1s, como sabemos, es bueno para bajar esos kilitos del verano, ese colesterol que siempre est\u00e1 por encima de la raya, y ya sabemos que tambi\u00e9n es bueno para mejorar nuestra vida sexual en pareja. Hasta la semana que viene cibernautas&#8230;"}