{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"paulventseck","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/paulventseck\/","title":"El moviemiento de los fluidos. - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9u4JDZQQPS\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/el-moviemiento-de-los-fluidos\/\">El moviemiento de los fluidos.<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/el-moviemiento-de-los-fluidos\/embed\/#?secret=9u4JDZQQPS\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl moviemiento de los fluidos.\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"9u4JDZQQPS\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Costaba acostumbrase. Pocas veces ten\u00eda la ocasi\u00f3n de estar con una compa\u00f1\u00eda tan agradable como con la que ahora disfrutaba. Y aunque se sent\u00eda desplazado por el tema, intentaba no perder el hilo de la conversaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las veces no sab\u00eda de lo que estaban hablando. Y para no parecer un imb\u00e9cil, mejor callaba, pero el asentir de vez en cuando le delataba. No sab\u00eda de lo que estaban hablando. No le interesaba. El \u00faltimo libro de un cocinero de palabras m\u00e1gicas aderezado con zumo de cebada fermentada, nicotina, palabras rebuscadas y alguna sonrisa de ser supremo entre frase y frase de un te acuerdas cuando&#8230; No conozco a ese t\u00edo. Pod\u00eda ver entre el cabello el min\u00fasculo l\u00f3bulo, casi inexistente, y solo imaginaba si al acercarse a el y susurrar, har\u00eda alg\u00fan efecto m\u00e1gico. Se imaginaba escuchando las olas del mar si pegaba su o\u00eddo al suyo como a una caracola. El mar. La marea. Arrastra hac\u00eda su interior lo que est\u00e1 en la orilla y expulsa a la arena inerte lo que ya est\u00e1 en \u00e9l muerto. Se dejaba llevar por las olas donde le llevar\u00edan hac\u00eda dentro&#8230; Donde no se hace pie y hundirse. Ya lo expulsar\u00eda cuando estuviera muerto. Despierta. La conversaci\u00f3n se hab\u00eda parado. Su estado de trance imaginario le hab\u00eda hecho m\u00e1s perceptible que su intento por seguir las palabras que cada uno dec\u00eda en un idioma totalmente diferente al suyo. Vamos al ba\u00f1o un momento, \u00bfvigilas las cosas? La sonrisa con la que dijo esas palabras le atravesaron el orgullo pero lo acept\u00f3. A\u00fan no se hab\u00edan levantado cuando \u00e9l ya estaba pensando en el mar, las olas, la marea&#8230; Pas\u00f3 velozmente del l\u00f3bulo a la mejilla. La arena quemaba por el calor del sol. Roz\u00f3 la arena. Ard\u00eda. Buscaba un sitio donde descansar. Quer\u00eda besarla. Pero ella no estaba. Abri\u00f3 los ojos y vi\u00f3 el vaso de donde ella beb\u00eda y acerc\u00f3 la mano lentamente. Miraba hac\u00eda la puerta. No vienen. Entre giro y giro de cabeza se hizo con el. Lo cogi\u00f3 con las dos manos y mir\u00f3 su contenido. Se lo acerc\u00f3 al pecho sin apartar la vista de aquel fluido del interior. Hab\u00eda marea. El oleaje era fuerte. La espuma saltaba por el muelle circular. Lo levant\u00f3 poco a poco y bebi\u00f3 un sorbo. Peque\u00f1o. No quer\u00eda delatarse. Estaba saboreando el mar, su espuma y sus labios. Baj\u00f3 torpemente el vaso y lo dej\u00f3 donde estaba. Mir\u00f3 de nuevo hacia la puerta y no ven\u00edan a\u00fan. Mejor. Mientras \u00e9l se hab\u00eda ba\u00f1ado en el mar ellos estaban haciendo punter\u00eda con sus fluidos en un retrete lleno de m\u00e1s fluidos de m\u00e1s gente tan desgraciados como ellos porque no sab\u00edan lo que era ba\u00f1arse en el mar. \u00bfDespierta?, eso le hab\u00edan dicho. Ahora hab\u00eda despertado. Cambi\u00f3 los vasos de los otros contertulios del programa sobre el chef de moda, mientras miraba de reojo la puerta, puso a cada uno el vaso del otro y casi se muere de ganas de escupir dentro, pero se conform\u00f3 pasando el dedo por el borde de los vasos imaginando que vert\u00eda en ellos una p\u00f3cima letal. Oy\u00f3 pasos. \u00bfYa has despertado? Deber\u00eda haber escupido. Pero entonces los fluidos se habr\u00edan movido hacia ellos tambi\u00e9n, y con el mar, la espuma de las olas y sus labios\u2026"}