{"version":"1.0","provider_name":"MeRCeNaRioS -={GGS}=-","provider_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps","author_name":"huanho","author_url":"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/author\/huanho\/","title":"Al final todo se sabe - MeRCeNaRioS -={GGS}=-","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"G61nNF5gMI\"><a href=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/al-final-todo-se-sabe\/\">Al final todo se sabe<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/forums\/topic\/al-final-todo-se-sabe\/embed\/#?secret=G61nNF5gMI\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abAl final todo se sabe\u00bb \u2014 MeRCeNaRioS -={GGS}=-\" data-secret=\"G61nNF5gMI\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.mercenarios.org\/wps\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Pues me he encontrado en &quot;el semanal de esta semana, un articulo del Sr.Reverte muy interesante, ameno, gracioso y del que se sacan varias conclusiones, vale lapena leerlo, os invito a hacerlo. Al final todo se sabe ARTURO P\u00c9REZ-REVERTE | XLSemanal | 28 de Septiembre de 2008 Por fin se desvel\u00f3 el misterio. Desde hace cuatrocientos cincuenta a\u00f1os, los investigadores navales ingleses se han esforzado en averiguar por qu\u00e9 el Mary Rose, ojito derecho de la flota de Enrique VIII, se fue a pique en el a\u00f1o 1545 frente a Portsmouth, durante un combate con los franchutes. En realidad ya se sab\u00eda algo: el barco no se hundi\u00f3 por los ca\u00f1onazos enemigos, sino porque las portas de las bater\u00edas bajas estaban abiertas durante una maniobra complicada, entr\u00f3 agua por ellas y angelitos al cielo. Glu, glu, glu. Todos al fondo. Pero faltaba el dato clave: un estudio m\u00e9dico del University College de Londres \u2013eso suena a serio que te rilas, colega\u2013 acaba de establecer la causa exacta del hundimiento. El agua entr\u00f3 por las portas abiertas, en efecto. Pero tan imperdonable descuido marinero fue posible porque la tripulaci\u00f3n de esa joya de la marina inglesa no era inglesa, pese a lo que su propio nombre indica. Ni hablar. El Mary Rose estaba tripulado por spaniards. S\u00ed. Por espa\u00f1oles. Naturalmente, eso lo explica todo. No estoy de co\u00f1a, se\u00f1oras y caballeros. O la guasa no es m\u00eda. Los perspicaces investigatas del University College afirman eso despu\u00e9s de pasar veinte a\u00f1os estudiando dieciocho cr\u00e1neos rescatados del barco. Tras concienzudos estudios antropol\u00f3gicos, la conclusi\u00f3n es que diez de esos cr\u00e1neos proced\u00edan del sur de Europa, debido, ojo al dato, a la composici\u00f3n espec\u00edfica de sus dientes. Se dice, por otra parte, que Enrique VIII iba escaso de marineros cualificados y enrol\u00f3 a extranjeros. As\u00ed que, con aplastante l\u00f3gica cient\u00edfica, los investigadores han llegado a la conclusi\u00f3n de que \u00e9stos s\u00f3lo pod\u00edan ser espa\u00f1oles. Tal cual, oigan. Ni italianos, ni portugueses ni franceses. Lo de los dientes es decisivo. A ver qui\u00e9n tiene el colmillo as\u00ed de retorcido, o tantas caries. O tan malos dientes de leche. Vaya usted a saber. El caso es que,bueno. Blanco y en tetrabrik, eso. Leche. Lo m\u00e1s fino es la conclusi\u00f3n del profesor Hugo Montg\u00f3mery, jefe del equipo investigador. \u00abEn el estruendo de la batalla, se habr\u00eda necesitado una cadena de mando muy clara y disciplinada para cerrar a tiempo las portas\u00bb, afirma este Sherlock Holmes de la osteolog\u00eda n\u00e1utica. Y es que la palabra disciplina en boca de un ingl\u00e9s lo explica todo. Otra cosa habr\u00eda sido que el Mary Rose hubiese estado en las competentes manos de leales s\u00fabditos brit\u00e1nicos. No se habr\u00eda hundido bajo ning\u00fan concepto. Pero a ver qu\u00e9 se pod\u00eda esperar con una tripulaci\u00f3n espa\u00f1ola \u2013lo m\u00e1s normal del mundo, por otra parte, a bordo de un barco ingl\u00e9s\u2013. O sea. Con torpes y sucios meridionales, todo el d\u00eda oliendo a ajo y rezando el rosario, flojos de idiomas, que no entend\u00edan las eficaces \u00f3rdenes que se les daban en perfecta parla de all\u00ed. As\u00ed, el hundimiento estaba cantado, claro. Elemental, querido Watson. Yo mismo, modestia aparte, tambi\u00e9n he investigado un poco el asunto. Y f\u00edjense. No s\u00f3lo coincido con las conclusiones brit\u00e1nicas, sino que, tras estudiar con una lupa la dentadura postiza de la madre que pari\u00f3 al profesor Montg\u00f3mery, me encuentro en condiciones de iluminar otros rincones oscuros del naufragio. Y puedo confirmar que, en efecto, as\u00ed no hab\u00eda quien mandara un barco. S\u00e9 de buena tinta \u2013una tinta Montblanc, cojonuda\u2013 que el naufragio se produjo cuando el almirante british, que se llamaba George Carew, orden\u00f3 \u00abTodo a estribor\u00bb y el timonel, que casualmente era de Ondarroa, respondi\u00f3 \u00abErrepika ezazu agindua, mesedez\u00bb, que significa, m\u00e1s o menos, rep\u00edteme la orden en cristiano o verdes las van a segar. Y mientras el almirante mandaba a buscar a alguien que tradujese aquello a toda tralla, una marejada cabroncilla empez\u00f3 a colarse dentro. \u00abCierren portas, voto al Ch\u00e1piro Verde\u00bb, orden\u00f3 entonces el almirante, algo inquieto. Entonces, desde abajo, el contramaestre, un tal Jordi, que era de Palafrugell, respondi\u00f3. \u00abDigui\u2019m-ho an catal\u00e0 si us plau\u00bb, con lo que m\u00edster Carew se qued\u00f3 de boniato a media maniobra. \u00abPero de qu\u00e9 van estos mendas\u00bb inquiri\u00f3, ya francamente contrariado. Mientras tanto, los dem\u00e1s tripulantes, que tambi\u00e9n eran ind\u00edgenas de aqu\u00ed, estaban en los entrepuentes tocando la guitarra y bailando flamenco, costumbre habitual de todos los marineros espa\u00f1oles, sin excepci\u00f3n, en situaciones de peligro. Fue entonces cuando los oficiales, nativos de Bristol y de sitios as\u00ed, rubios y tal, empezaron a gritar: \u00ab\u00a1El barco zozobra, el barco zozobra!\u00bb. Y abajo, algunos tripulantes, que eran tartamudos y adem\u00e1s de C\u00e1diz, respondieron, con palmas de tanguillo y mucho arte: \u00abPues m\u00e1s vale que zo-zobre a que fa-falte, pi-pisha\u00bb. Y claro. En dos minutos, el Mary Rose se fue a tomar por saco. Dicen los libros de Historia que las \u00faltimas palabras del almirante Carew, antes de ahogarse como un salmonete, fueron: \u00abNo puedo controlar a estos truhanes\u00bb. Pero no. Lo que realmente dijo fue: \u00abNo puedo controlar a estos hijos de puta\u00bb."}