<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>MeRCeNaRioS -={GGS}=-</provider_name><provider_url>https://www.mercenarios.org/wps</provider_url><author_name>mesUx</author_name><author_url>https://www.mercenarios.org/wps/author/mesux/</author_url><title>Entrevista de trabajo - MeRCeNaRioS -={GGS}=-</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="3GInX56th2"&gt;&lt;a href="https://www.mercenarios.org/wps/forums/topic/entrevista-de-trabajo/"&gt;Entrevista de trabajo&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://www.mercenarios.org/wps/forums/topic/entrevista-de-trabajo/embed/#?secret=3GInX56th2" width="600" height="338" title="&#xAB;Entrevista de trabajo&#xBB; &#x2014; MeRCeNaRioS -={GGS}=-" data-secret="3GInX56th2" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://www.mercenarios.org/wps/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>Un d&#xED;a cualquiera de la semana a mitad de la siesta me suena el tel&#xE9;fono. Una voz desconocida al otro lado de la l&#xED;nea pregunta por mi nombre, tras la pregunta respondo que era yo. -Fantuzzi Iberia. Afirma el desconocido. -Le llamo para concertar una entrevista de trabajo. Apresurado, con la vista borrosa, y sin saber realmente si era por la ma&#xF1;ana o por la tarde mi despertar de la siesta, busco un boli, un papel, y tomo nota. Viernes 28, a las 16:00 de la tarde. Junto a estos datos el nombre, la calle, y el recuerdo de alguien interesado que ha tenido que hacer un gran esfuerzo por buscarme un hueco a las cuatro de la tarde. Y encima viernes. -Algo me dice que es un buen trabajo, que esta vez he tenido suerte. Durante toda la semana mis esperanzas se apoyan en este viernes. Una gran empresa, un trabajo que me gusta. Qu&#xE9; m&#xE1;s se puede pedir. &#xBF;Un buen sueldo? Como si de una carrera con mi propia sombra se tratase salgo pitando del trabajo. Como en casa un plato de macarrones que me ha sentado igual que si me hubiese comido un saco de piedras. Una duchita r&#xE1;pida, bien vestido y, a pesar de que me ha tocado suprimir la siesta por la entrevista salgo algo ilusionado. Tras varios Kil&#xF3;metros y un par de eses en la carretera a causa del sue&#xF1;o que ten&#xED;a, llego a una mezcla de pol&#xED;gono industrial y pueblo. Si es que hoy en d&#xED;a construyen en cualquier sitio&#x2026; Primera rotonda a la izquierda, tres calles y a la derecha. Un cartel en la fachada de una nave industrial anuncia el nombre de la calle. Carrer de Chermanels. Me quedo con el detalle de que yo lo hab&#xED;a anotado con -G- y bastante sorprendido de haber encontrado el lugar tan r&#xE1;pidamente, a pesar de que el plano de Google Maps y las callejuelas del pueblo no coincid&#xED;an para nada. Tres manzanas industriales m&#xE1;s abajo y el cegador letrero de Fantuzzi Iberia resplandec&#xED;a bajo el sol de la tarde. A un lateral, una enorme puerta de metal color azul oscuro ocupaba el centro de la fachada junto con algunas ventanas puestas al azar y varios aires acondicionados. La puertecilla de entrada formaba parte del imponente port&#xF3;n de metal. En el centro, a la altura de mi cabeza, pod&#xED;a verse la mirilla. El timbre a mi derecha estaba instalado en la hormigonada fachada. Pasaron escasos segundos despu&#xE9;s de haber pulsado el desgastado timbre. Unos pasos. El sonido met&#xE1;lico de la cerradura, y tras la puerta, un hombre de unos treintaytantos a&#xF1;os de edad, de aspecto descuidado, con un polo de color azul celeste que pretend&#xED;a hacer memoria para recordar mi nombre. A lo que yo me adelanto afirm&#xE1;ndole el suyo y seguidamente le digo el m&#xED;o. Me invita a que pase. La nave, un almac&#xE9;n ocupado por algunas cajas de cart&#xF3;n y algo de ropa de trabajo amontonada resultaba bastante vac&#xED;a. Cruzo el almac&#xE9;n siguiendo a mi entrevistador hasta una peque&#xF1;a oficina. Varios p&#xF3;ster y alg&#xFA;n calendario colgaban de la pared con fotograf&#xED;as de los logros de la empresa. Una pizarra repleta de jerogl&#xED;ficos y de nuevo otra invitaci&#xF3;n, pero esta vez para que tome asiento. Comienza mi entrevista. En la mesa dos calendarios m&#xE1;s, uno lleno de apuntes y garabatos y otro de los t&#xED;picos triangulares. Un port&#xE1;til, y frente a mi el entrevistador buscando alg&#xFA;n documento, al parecer de infojobs, que le sirva de chuleta para recordar algo de mi experiencia laboral. Unos segundos bastaron para poder intercambiar las primeras palabras. La experiencia laboral que ten&#xED;a le serv&#xED;a perfectamente para que yo encajase en el prototipo de persona que buscaba esta empresa. Sin embargo esto venia a ser poco alentador. Con cierto descaro mi entrevistador comienza a quitarle prestigio a la empresa de donde vengo. Criticando nuestra forma de trabajo y el tipo de gente que hay en ella. Yo acostado en la silla de la oficina, estaba abierto a todo tipo de discusi&#xF3;n, y por lo tanto no hice m&#xE1;s que entrar en su juego. Formas de trabajo, formaci&#xF3;n, entrevistador y entrevistado choc&#xE1;bamos una y otra vez. Hasta que finalmente cansado de tener una conversaci&#xF3;n absurda le ped&#xED; que me dijese la condiciones de trabajo que ofrec&#xED;a su flamante empresa en auge. Una y otra vez escuch&#xE9; lo de "aqu&#xED; hay muy buen rollo". Con ese buen rollo repetido en varias ocasiones todo me hac&#xED;a pensar que hab&#xED;a algo que no encajaba en lo que me ten&#xED;an que ofrecer: No pagar las horas extras con la condici&#xF3;n de que algunos d&#xED;as iba a terminar antes. Y nuevamente a&#xF1;ade que todo es muy diferente a la empresa de donde vengo. Ni tanto, pens&#xE9; yo. S&#xF3;lo era cuesti&#xF3;n de tiempo esperar la primera falta de respeto en una empresa tan "seria". El intento de impresionarme dici&#xE9;ndome que trabajan con ordenadores port&#xE1;tiles, cosa que no hace inquietarme lo m&#xE1;s m&#xED;nimo porque en la era de la inform&#xE1;tica lo raro ser&#xED;a no llevar ninguno. Interrupciones telef&#xF3;nicas a lo largo de la entrevista. Minutos de espera hasta que finalice la llamada. Pago de dietas de 3 euros. Viajar por toda Espa&#xF1;a sin incentivar una sola hora extra&#x2026; Nada era lo que parec&#xED;a, mis ilusiones comenzaron a desvanecerse hasta el punto de sentirme indignado. Esta empresa era como las dem&#xE1;s. Necesitaban gente que se dejase enga&#xF1;ar bajo un prestigioso nombre y no estaba dispuesto a eso. Como si no hubiese sido suficiente la humillaci&#xF3;n de tener que saber las condiciones que ofrec&#xED;an. Lleg&#xF3; la pregunta que casi me hace saltar de la silla. &#xBF;Por cuanto estar&#xED;as dispuesto a trabajar con nosotros? Esper&#xE9; a que me lo volviese a preguntar. Una mueca de incredulidad se hizo presente en mi rostro. Insistente el entrevistador se digno a dar explicaciones del porqu&#xE9; de la pregunta. &lt;&lt;-Estamos intentado valorar por cuanto est&#xE1;is dispuestos a trabajar. Mire, tengo aqu&#xED; un mont&#xF3;n de curr&#xED;culum y todos me han dicho un precio. No es por nada, se lo aseguro.&gt;&gt; Entramos en el debate de que yo hab&#xED;a venido por una oferta de trabajo. Le expliqu&#xE9; que si fuese aut&#xF3;nomo le dir&#xED;a un precio.. pero que en este caso era un futuro empleado y no me parec&#xED;a correcto. Calcul&#xE9; mentalmente las condiciones que ten&#xED;a actualmente. El sueldo base, las pagas. Todo. Si quer&#xE9;is que trabaje con vosotros m&#xE1;s de 1300 &#x20AC; al mes tienen que cargarse en mi cuenta todos los meses.-Le dije. Pude ver una sonrisa maliciosa en la cara de la persona que ten&#xED;a en frente de mi. El del polo color azul celeste, de aspecto descuidado anot&#xF3; en la hoja de mi curr&#xED;culum que yo ped&#xED;a 1200 &#x20AC;. Levant&#xF3; la mirada y me dijo. -No creo que te llamen pero es que si pongo m&#xE1;s se van a re&#xED;r. Eres el que m&#xE1;s a pedido y acaba de venir un compa&#xF1;ero tuyo de trabajo que a pedido menos. -Me parec&#xED;a absurda la pregunta del precio. -Le dije, mientras me levantaba de la silla buscando la puerta de salida y as&#xED; el final de una humillante entrevista.</description><thumbnail_url>http://img250.imageshack.us/img250/1717/pantallazobu0.th.png</thumbnail_url></oembed>
